martes, 21 de octubre de 2014

¿Por qué Deponia es un mal juego?

Con este boom de aventuras gráficas, estoy teniendo la oportunidad de jugar a juegos que antes no me llamaban la atención, como son las aventuras gráficas. Juegos peculiares y desafiantes, como Machinarium.

Así que cuando vi el Deponia, dije “este tiene que ser un juegazo, con ese anti héroe por protagonista”. Y cierto es, el juego tiene un gran sentido del humor, gráficos bonitos, buena música y el protagonista es bastante carismático. Entonces, ¿por qué digo que es un mal juego, aún sin haberlo terminado?




Pues porque no es desafiante. Es decir, cuando uno sabe qué tiene que hacer pero le cuesta averiguar cómo, eso es un desafío. Que te suelten en mitad de un pueblo, hables con todo el mundo y no tengas idea de qué hay que hacer, eso no es un desafío. Es un “a ver si te viene la Virgen y te cuenta de qué va tu misión”.

Así que te pasas horas y horas hablando con personajes y pegando palos de ciego. Combinas objetos no porque creas que va bien combinarlos, sino por ver cuál es el par de cosas que tienes que juntar. ¿Y cómo lo consigues? Simplemente juntándolos todos. Y cuando tienes que interactuar con algo, pruebas con todos los objetos, porque alguno caerá. Eso no es un desafío, es un coñazo. A menos que el desafío sea aguantar ese coñazo, entonces me callo.

Pero ese no es su único problema. Deponía tiene un importante problema a nivel narrativo: las cosas pasan demasiado lento. Por poner un ejemplo, lo primero que tenemos que hacer al comenzar el juego es hacer una maleta para irnos de viaje. Obviamente no va a ser tan simple como coger los objetos desperdigados por la casa y meterlos en la maleta. Pero una vez que metes los objetos, dices “venga, me voy de casa”. PUES NO. De repente tienes que hacer algo más.



Y cuando esto se sucede a lo largo de todo el juego, cansa. “Ya he reunido los componentes de esta arma, voy a dársela al tipo… NOPE, tienes que ir a por el frasco de no sé qué puñetas” (no os preocupéis, no os he spoileado nada, al menos que yo sepa). ¿Creías que reuniendo todas las partes del mapa te irías? ¡Iluso! ¡Necesitas también una cucharilla de café limpia! Y así tooooodo lo que llevo de juego, que no es poco.

¿Es entonces un juego recomendable? Si no te importa enfrentarte a la frustración sin sentido y te da igual que la historia avance a pedales, sí, es tremendamente recomendable. Pero para alguien a quien le gusta disfrutar de una historia y tener la satisfacción de resolver puzzles, no. Cuando completo alguna misión o tarea, no pienso “qué bien me siento habiendo completado esto”. Más bien acostumbro a pensar “vaya tontería más gorda tenía que hacer aquí”.


Y es una pena, porque las partes buenas son realmente buenas.

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