martes, 21 de octubre de 2014

¿Por qué Deponia es un mal juego?

Con este boom de aventuras gráficas, estoy teniendo la oportunidad de jugar a juegos que antes no me llamaban la atención, como son las aventuras gráficas. Juegos peculiares y desafiantes, como Machinarium.

Así que cuando vi el Deponia, dije “este tiene que ser un juegazo, con ese anti héroe por protagonista”. Y cierto es, el juego tiene un gran sentido del humor, gráficos bonitos, buena música y el protagonista es bastante carismático. Entonces, ¿por qué digo que es un mal juego, aún sin haberlo terminado?




Pues porque no es desafiante. Es decir, cuando uno sabe qué tiene que hacer pero le cuesta averiguar cómo, eso es un desafío. Que te suelten en mitad de un pueblo, hables con todo el mundo y no tengas idea de qué hay que hacer, eso no es un desafío. Es un “a ver si te viene la Virgen y te cuenta de qué va tu misión”.

Así que te pasas horas y horas hablando con personajes y pegando palos de ciego. Combinas objetos no porque creas que va bien combinarlos, sino por ver cuál es el par de cosas que tienes que juntar. ¿Y cómo lo consigues? Simplemente juntándolos todos. Y cuando tienes que interactuar con algo, pruebas con todos los objetos, porque alguno caerá. Eso no es un desafío, es un coñazo. A menos que el desafío sea aguantar ese coñazo, entonces me callo.

Pero ese no es su único problema. Deponía tiene un importante problema a nivel narrativo: las cosas pasan demasiado lento. Por poner un ejemplo, lo primero que tenemos que hacer al comenzar el juego es hacer una maleta para irnos de viaje. Obviamente no va a ser tan simple como coger los objetos desperdigados por la casa y meterlos en la maleta. Pero una vez que metes los objetos, dices “venga, me voy de casa”. PUES NO. De repente tienes que hacer algo más.



Y cuando esto se sucede a lo largo de todo el juego, cansa. “Ya he reunido los componentes de esta arma, voy a dársela al tipo… NOPE, tienes que ir a por el frasco de no sé qué puñetas” (no os preocupéis, no os he spoileado nada, al menos que yo sepa). ¿Creías que reuniendo todas las partes del mapa te irías? ¡Iluso! ¡Necesitas también una cucharilla de café limpia! Y así tooooodo lo que llevo de juego, que no es poco.

¿Es entonces un juego recomendable? Si no te importa enfrentarte a la frustración sin sentido y te da igual que la historia avance a pedales, sí, es tremendamente recomendable. Pero para alguien a quien le gusta disfrutar de una historia y tener la satisfacción de resolver puzzles, no. Cuando completo alguna misión o tarea, no pienso “qué bien me siento habiendo completado esto”. Más bien acostumbro a pensar “vaya tontería más gorda tenía que hacer aquí”.


Y es una pena, porque las partes buenas son realmente buenas.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Mini crítica de cine: El niño

Pues sí, amigos. El mejor personaje de la peli ni siquiera sale en el cartel. ¿Y a santo de qué digo esto, dejando de lado un gran actor como Luis Tosar y un "gran actor" (/ironía) como Jesús Castro?

Con 6 años me mudé a Algeciras. Tampoco venía de muy lejos, pues mi ciudad natal es San Fernando. Entre ambos sitios, he tenido la oportunidad de conocer la fauna local y autóctona. Y manda huevos, como diría aquel político, que un sevillano venga a interpretar a uno de aquí mejor que cualquiera.

El Compi es el típico chaval de aquí. Uno al que con cuatro copas ya se le puede llamar colega de toda la vida y embromarlo para algo tan natural como pasar coca por el estrecho (entre otras cosas que no quiero spoilear). No solo eso, El Compi habla como hablaría "el cabeza", "el pollo" o cualquier otro apodado tan inteligentemente como sabemos hacerlo aquí. Soluciona los grandes problemas con su novia bajo el lema "a grandes males, grandes remedios" (solo que los males no son tan grandes).

De Jesús Castro poco hay que decir. Solo diré que tras enterarme que era churrero, la expresión "más caliente que el palo de un churrero" ha adquirido un nuevo significado para mí.

Luis Tosar hace un papel de poli comprometido que queda poco creíble en la España que nos ha tocado vivir. Quizás dentro de un tiempo ese sea el típico policía que uno se imagina, pero ahora no. Y hacer que eso quede creíble creo que tiene bastante mérito.

Sobre la trama, lo (tristemente) cierto es que la corrupción, el tráfico y los policías pagados son una realidad más cercana de lo que uno se espera. La fotografía es tan buena que de repente me alegro de vivir aquí, aunque no vaya a encontrarme esos planos que sacan.

En definitiva, una película bastante buena. Una trama bien contada, que a veces se recrea en los paisajes (lo cual puede quitar de volver a verla varias veces), un personaje secundario moro también muy creíble y fundamental y un desenlace del que solo diré que me ha parecido bien hilado.

martes, 10 de diciembre de 2013

Ridley Scott ya está chocheando

Aviso: altos niveles de spoiler a lo largo de esta crítica

Cualquiera que me conozca sabrá que no soy especialmente cinéfilo. Es decir, veo pelis, la mayoría me gustan para pasar el rato y otras me parecen obras de arte brutales. Pero no soy especialmente crítico y es raro que yo diga “he pasado un mal rato viendo esta peli”. Hasta ayer.

Ridley Scott, director de peliculones como Blade Runner, Alien o Gladiator, ha perpetrado una bazofia de proporciones catatónicas a la que incomprensiblemente ha llamado “El Consejero” (luego veremos por qué).

Antes de entrar al trapo, quiero explicar este acceso de ira homicida del segundo párrafo. Como comentaba, no soy especialmente cinéfilo. Algunas pelis me marcan de sobremanera, me entran ganas de verlas de nuevo y quedan en mi memoria por diversas razones: escenas de acción brutales, diálogos profundos o personajes carismáticos pueden ser algunas de dichas razones.

Luego están las pelis que ni fu ni fa. La ves por alguna razón concreta, echas el rato y listo. Esa peli no queda en tu memoria más allá que como un “psché”, un poder decir “sí, esa peli la vi, tampoco me pareció gran cosa”. No voy a comentar qué pelis caen para mí en este saco que no quiero que nadie se me eche al cuello xD

Pero amigos, hay una tercera categoría. Una donde solo van los peores esperpentos. Y no hablo de pelis planas o poco emocionantes. Esas van a la segunda. Hablo de ñordos catatónicos, despropósitos a propósito y, en general, bazofias que simplemente no hay por dónde cogerlas. Y aquí es donde cae la “obra” de la que vamos a hablar aquí y razón por la que digo que a Ridley Scott (a partir de ahora RC) se le están aflojando las tuercas.

El argumento

Me gustaría empezar por este punto. Y digo me gustaría porque lo cierto es que no me quedó muy claro. En efecto, después de 2 horacas de peli no sé muy bien de qué fue.
Te dan a entender (aunque no sé bien qué tiene esto que ver con los protas) que van a pasar mogollón de drogas de México a EEUU para venderla y sacar pasta. Tons of pasta.

¿Por qué hacer esto? Bardem es un tío con dinero, una Cameron Diaz golfona y mogollón de party hard en su casa. Abogado* es un tío que va a Ámsterdam a por un pedrolo de diamantes para pedirle matrimonio a Pe(nélope Cruz), su mujer, en una casa que ya la quisiera yo para mí.

Pues el motivo por el que hacen lo de la droga es por dinero. Pero no por avaricia, que bien claro que lo dejan. Es porque necesitan dinero. Pobrecillos ellos. Cómo se nota que estamos en tiempos de crisis.

“Pero Enrique, has mencionado a cuatro de los actores principales, ¿qué pasa con Brad Pitt?”. Pues esa pregunta estuve haciéndomela yo la primera media hora de peli. En serio. Brad tarda media hora en aparecer.

Las apariencias no sé si engañan, pero descolocan

Intuyo que la estética de la peli es algo que querían que tuviera carisma. Para empezar, allí nadie tiene perros. Todo el mundo tiene uno o dos guepardos. Los sacan a pasear en el coche y a cazar conejos.

Como la peli está ambientada entre México y el sur de EEUU, todo son desiertos, camisas de cowboy, vaqueros y desiertos. En cuanto al personal, casi todos son muy morenos y hay muchos mexicanos diciendo constantemente “pinche wey”. Supongo que los mexicanos solo saben decir eso, menos Mirna, que a ella la conozco en persona y sé que sabe más palabras.

Y claro, estamos hablando de gente con mucha pasta. Visten con peinados bicolores en caso de las tías y peloelectrocutado en caso de los tíos. Si te tienes que pintar las uñas, que sea de un color como plata. La barba que te dejes ya puede ser con un afeitado exótico. El traje chaqueta blando es el chándal allí si eres tío. Si eres tía, procura que Lady Gaga parezca normal a tu lado. En definitiva, todo tiene un aspecto muy empatizable.

Aportación a la causa

Quiero comentar lo muy mucho que aporta cada personaje a la trama de la peli. Vamos por partes.

- El Abogado. Probablemente es el personaje más desconcertante. Quizás hayáis visto antes un asterisco. Os comento el por qué: la peli se llama el consejero. Él es el consejero. Pero alguien en traducción decidió que mejor decir que era el “abogado”. De verdad, no sé cómo se llama este tío porque no pronuncian nunca su nombre. Creo que hasta su mujer lo llama así.




El caso es que la peli empieza con este señor comiéndole to lo d’abajo a su novia, Pe. Entonces se va a Ámsterdam a comprarle un pedrusco brutal para pedirle matrimonio en un restaurante donde el bollo de pan puede costar 10€ easy.  Pero como se ve mal de dinero, decide meterse en el negocio de la venta de drogas. Es que se supone que su condición de “abogado” le permite tener algún tipo de ventaja al respecto.

En algún momento, sorprendentemente, algo sale mal en el negocio. Secuestran a su mujer. Vemos cómo él lo pasa fatal y al final le mandan un disco en el que pone “hola!”. Así, sin la apertura de exclamación. Eso significa que han matado a su mujer. “Pero algo le habrán dicho mientras, le habrán intentado extorsionar o algo ¿no?”. No. Nada. La secuestran, la matan y punto.

- Javier Bardem. Es una especie de tío de negocios, fiestero y desfasado. Es el que contacta con alguien para llevar a cabo la movida con sus colegas de la droga. No hace nada en toda la peli salvo soltar chorradas. Va de entendidillo y solo tiene ostias como panes. Su única aportación es al principio de la peli. Te habla de un aparato al que se engancha un hilo metálico irrompible, lo atas alrededor del cuello de alguien y el aparado aprieta hasta que decapita al pobre desgraciado. Lo que me extrañó es que solo una persona muere así en dos horas de peli.




Cuando el plan sale mal, tiene que huir como una perra. Se lleva a sus guepardos con él. Lo persiguen en coche hasta acorralarlo. Escuchamos a un mexicano decir “no lo maten wey, lo queremos vivo nomás”. Javi sale del coche pipa en mano, se lían a tiros hasta que un pinche wey le mete una bala entre ceja y ceja, pero desde detrás. ¿Y qué trascendencia tiene la muerte de este hombre? ¿Alguien va a recibir una paliza por ello? No. No pasa nada. Se murió y dio igual.

- Brad Pitt. El cowboy hortera lleno de pulseras. Su misión en la peli es ser el tío al que avisan de que el plan ha salido mal. El resto de escenas son para decirle al abogado que es idiota, que todo va mal y que no sabe dónde se ha metido.




Os he dicho que solo hay una persona que muere decapitada. Es él. Le roban el maletín con el portátil para hackearlo, y de paso, lo matan en pleno centro de Londres. Le roban el dinero y fin. Ha salido en cinco escenas de las cuales solo importaba una.

- Pe(nélope Cruz). Es la mujer del abogado. Su función es preguntarle a su novio cómo puede comerle tan bien tol potorro, decirle a Cameron que es cristiana y se confiesa, aceptar el pedrusco que su novio (a partir de ahora, marido) le trae de Ámsterdam y dejarse secuestrar por intentar quedar con Abogado. No hace nada más en la peli.




Si os habéis fijado, llevamos cuatro personajes comentados. Ninguno de ellos ha hecho nada relevante por la trama de la película. No ha movido drogas, no la ha cagado, no ha matado o extorsionado a nadie. Pues tal cual: de cinco protagonistas de renombre, cuatro sobran.

- Cameron Diaz. Es la única que hace “cosas”. Es decir, no sabemos bien qué, pero tiene conversaciones por teléfono, escucha gente a escondidas, habla en tono de “soy to malota”, etc. Sabemos que es la que maneja el cotarro e intuimos que es la que manda matar gente a mansalva. Yo creo que su función real en la peli es vestir raro y darnos coba.





Escenas que son la esencia

Los cinco actores principales ocupan aproximadamente una hora y media de las dos horas de película. Es decir, nos queda media hora de personajes secundarios para transmitir algo. En esa media hora tenemos:

- Mexicanos diciendo “pinche wey” para orientarse en la carretera para llevar la droga. Todos son feos y están muy sudados. Si eres un mexicano guapo olvídate de triunfar en Hollywood.

- Toby Kebbel, prota de Rocknrolla, sale para acusar al Abogado de que es un chungo de la vida y peor persona de lo que parece delante de su mujer (de la del abogado).

- El Abogado visita a una presidiaria que le ha asignado el estado. Al hijo de esta lo han encarcelado por una multa de velocidad. El abogado paga la fianza para hacerle un favor a la señora.

- El susodicho chaval, apodado “el aguijón verde” por una Kawasaki que tiene de dicho color, recoge un cacharro (intuyo que el estrangulador que os comenté antes) y se lo mete en el casco. Le tienden una trampa para que se coma un hijo metálico que lo decapita. Digamos que este es el hecho en el que el plan se va al traste y se supone que la unión con la trama es que el Abogado pagó la fianza del chaval.**

- Aunque no sean actores secundarios, Javi y Cameron salen al principio bebiendo cócteles mientras los guepardos cazan. Ya está.

- Con su mujer secuestrada, el abogado se va de bar en bar y habla con otro abogado, uno sudamericano. Este le dice que su mujer va a morir y tienen una conversación trascendental sobre el mundo que se crea entorno a las decisiones que tomamos. Dicha conversación es de lo poco que se salva de la peli.

- Cuando le mandan el disco que le dice al Abogado que su mujer está muerta, a continuación vemos cómo tiran el cadáver a un vertedero. Quizás más que ver lo intuimos, pero aceptaremos barco.

- Hay varias escenas un poco confusas sobre cómo unos y otros personajes que no aportan nada van robando el camión lleno de droga.

- Otra escena en un taller en la que vemos que de los cuatro bidones que transporta el camión, uno tiene un cadáver. Más pinche wey hablando de cosas banales.

**Resalto esta escena porque digamos que es la clave del argumento. Aquí es donde “empiezan a pasar cosas”. Y entre comillas, sí. Lo que me sorprende es que hasta este punto ha pasado una hora de peli. Habéis leído bien, UNA HORA. Una hora en la que no pasa casi nada. En la que los sucesos en otra peli te los pondrían en los créditos del principio, como pasa por ejemplo en Watchmen.

La única escena que se salva

Sí, queridos lectores. Si alguien pudiera decir que esta peli merece la pena por alguna razón es lo que voy a contar ahora.

Javi está hablando con el Abogado de gilipolleces, para variar. Y se pone en modo machista diciendo que preferiría olvidar no sé qué cosas. Aquí quiero hacer un inciso. Si un tío con las pintas y la vida del personaje que interpreta Javi te dice “quiero olvidar cosas”, a mí lo último que se me ocurre es preguntarle el qué. Se ve que el Abogado no tiene ese filtro anti spam que tengo yo implantado en el coco y coge y se lo pregunta. Imaginad que el siguiente párrafo es la respuesta de Javi.

“Se tiró a mi coche. Sí, tío, tal como te lo digo. Estábamos en el descapotable, paramos y se bajó. Me dijo que me quedara ahí. Se subió al capó de mi coche, se abrió de patas –es que fue bailarina- y empezó a refregarse contra el parabrisas. Parecía un puto pez de esos que están en los acuarios chupando todo lo que cae en el cristal. Me echó esa mirada como de que estoy mirándola. No, si te parece me iba a poner a programar el reloj, pues claro que miraba.”

Bien, esto no tendría nada del otro mundo de no ser porque la narración es totalmente inútil: se ve cómo Cameron (bueno, una doble, que no sé yo si esa mujer está en edad de hacer esas cosas) hacía explícitamente todas y cada una de las cosas que iba contando Javi. Os prometo que pocas veces me he reído en mi vida más que con ese momentazo.

Epílogo

Una película de tales dimensiones no podía acabar menos que brutalmente.

Nos situamos en el momento en que hace rato que Javi ha muerto, no hace mucho que hemos visto el cadávez de Pe en un vertedero y al Abogado llorando y lo último que hemos visto son las arterias carótidas de Brad bañando de sangre una calle de Londres llena de gente en traje de chaqueta.

El tío que le ha robado el maletín a Brad entra en un coche de lujo y se lo da a Cameron. Ella hace el paripé de robarle el dinero al señor Pitt.

Luego queda para cenar con un tipo que no ha aparecido en toda la peli. Un señor que nadie sabe quién es, así que nos dicen que tiene mujer e hija, si no recuerdo mal. ¿Dónde quedan esas familias que no se pueden contar ni con los dedos de todo el cuerpo? Qué poca vergüenza…

Y se acabó. De verdad. En esta escena se acaba la peli. No hay giro argumental al final. No hay escena brutal ni trama reveladora. El que estuviera delante de mí tuvo que escuchar mi frase “no se irá a acabar ahora ¿no?” a tres segundos de que aparecieran los créditos.


Gracias a todos por leer. Me he quedado como cuando llevas tres días estreñido y tu culo revienta por dentro. Esta peli ha sido un malgasto de dinero. Antes me tomaría un par de vasitos de ácido corrosivo que volver a verla.

Como decía al principio, hay pelis que no me gustan pero echamos el rato viéndolas. Esta no quiero volver a verla porque es aburrida hasta la extenuación. Advertidos estáis si vais a verla.

martes, 26 de noviembre de 2013

No ha sido casualidad, ha sido una posibilidad como otra cualquiera

Hoy he leído una conversación sobre no sé qué del libre albedrío. No voy a entrar en detalles, solo os digo de qué os voy a hablar.

Resulta curioso que hablar de ciencia y cosas precisas no es bonito. En serio. Dices que te gusta estudiar, aprender, tratar de ser más inteligente cada día y te miran casi mal. Como de engreído sabelotodo. Aunque si lo supiera todo, no tendría nada que aprender.

Pero voy más allá. Si dices que es el destino el que ha hecho que los caminos de dos personas se crucen, resulta muy romántico. Si dices que no era más que uno de entre todos los sucesos posibles, ya no. Resulta friki en el mejor de los casos o un pensamiento frío y casi desmotivador en el peor.
¿Desmotivador por qué? No sé si alguien de los que me lee es consciente. Pero cada segundo de nuestra vida, cada decisión basado en un sí o un no hacer algo genera un entramado de posibilidades tan inimaginable que necesitarías más de una dimensión para expresarse casi con total seguridad. Y de ese entramado de posibilidades, ahí estás tú, con esa posibilidad casi imposible, de probabilidad nula, pero ahí está. Como una hora concreta en un reloj, con sus minutos, segundos, nanosegundos… ¿No es eso maravilloso? ¿Por qué no?

Pues porque preferimos ver lo que nos han enseñado a ver. Lo que las canciones genéricas de los cantantes conocidos nos dicen: que el destino es el que mece la cuna de la que en realidad nunca salimos.

Pues esta noche me van ustedes a permitir ponerlo un poquito en duda. Y de paso, les dejo con uno de esos vídeos que despiertan pocas empatías, pero cuando las despiertan lo hacen bien hecho.

miércoles, 16 de octubre de 2013

No temas

A menudo no hacemos cosas por temor a que se rían de nosotros o piensen que lo que hacemos es ridículo. Es una pena, porque eso significa que no lo haces porque quieras hacerlo, sino para obtener el reconocimiento de alguien.

Hoy he aprendido que si quieres hacer algo, hazlo. No temas que te juzguen, al menos no lo temas más de la cuenta. Es posible que se rían de ti, y que te siente mal, por supuesto.

Pero ¿sabes por qué merece la pena? Porque en algún momento encontrarás a alguien por quien merezca la pena hacerlo. Alguien que te diga “haces que me ilusione”. Y, amigo, en ese momento lo que opine el mundo te importará, parafraseando a un profesor, tres cabezas de carajo.


Y a dormir, que mañana toca entrenamiento. 

lunes, 14 de octubre de 2013

El flipatleta

Os dejo con un artículo que me pasó mi colega Juan. Habla de triatlón, pero es fácilmente extrapolable a cualquier ámbito de nuestra vida. Yo lo extrapolaré con Magic, pero eso será otro día, no hoy.
Sin más, os dejo con el susodicho. Podéis ver el original aquí: http://www.maldangoratri.com/?p=961

EL FLIPATLETA

He aprovechado estos dias de relax en la playa para recordar las cosas que mas gracia me han hecho en esta primera temporada como triatleta globero. En cualquier disciplina deportiva hay 2 grupos de deportistas, los profesionales y los globeros. Globeros hay mejores y peores, los hay incluso que ganan carreras y se sacan un sobresueldo, pero siguen siendo globeros. Recordando todas las tonterias que he visto en el triatlon, me he dado cuenta de que en este deporte hay una tercera categoria de deportista: el flipatleta. Un globero muy flipao.
Ondarroa, nuestro primer triatlon individual. Paseito para aplacar un poco los nervios. Ibamos hacia el puente para ver el circuito de natacion. No se me olvidara el careto de Pedro. Un tio que ha corrido la Pierra-Menta de esqui de travesia, el marathon de Nueva York, y un monton de diferentes pruebas de nivel, … Un tio muy fuerte que ademas viene del mundillo del esqui en invierno y del surf en verano, vamos, con el culo pelao de ver tontos por el mundo. Y el tio flipaba en Ondarroa. Javi, tio, que de todos los que he visto no ganamos a ninguno. Pero que pasoteeee. Mira eseeee, menudo mazas. Y ese??? Joder que bici. Has visto a ese otrooooo??? Pero si parece un jeiperman. Pero tio, has visto algun globero??? Que no hay globeros. Que solo estamos nosotros. Que son todos profesionales. Donde cojones nos hemos metido???
Y la verdad es que el triathlon asusta un poco. Sorprende no ver globeros. Haberlos, haylos, pero no los ves. Es un tema de dinero. Por un lado, del mucho dinero que se gasta la gente en material y mariconadas fosforitas. Y por otro lado, del poco dinero que desgraciadamente mueve el triathlon. Si moviese mas dinero no pasaria lo que voy a contar ahora. Acaba de ganar Usain Bolt la final de 100m del campeonato del mundo de Moscu. Os imaginais que, 10 minutos despues de correr el jamaicano, salen otros 100 globeros al estadio moscovita ordenados por grupos de edad y se ponen a correr los 100m?? A que suena a broma. Pues esto pasa en el triathlon. Cualquier tonto (con perdon) paga una simple inscripcion y puede correr al lado del actual campeon del mundo o campeon de europa en la carrera que elija (Abu Dhabi, Barcelona, Lanzarote, Frankfurt, Vitoria, …). Y esto al tio coherente no le afecta, pero al tonto le da un plus. Si ya era tonto, esto le remata. Y ademas, si el tonto tiene acceso a internet ya te cagas. Porque encima te lo cuenta. Y este es el FLIPATLETA, un globero muy flipao que practica triathlon y tiene internet a mano.
El flipatleta es bastante mediocre compitiendo, pero es bueno con las excusas. Nunca le veras entre los 5 o 10 primeros de una carrera, pero quejandose es muy bueno. Si lees todo lo que entrena, lo que se cuida, lo que planifica, … da a entender que es profesional y casi campeon del mundo. Pero siempre le pasa algo. En las competiciones no rinde. Y claro, aparecen las excusas. Es un autentico pupas. Puede ser un problema fisico, de material, … Lo que se le ocurra, vamos. Un dia le falla la bici, otro el pulsometro, o el gps. Las gafas se le empañan, el neopreno se le inunda o la bici no le arranca.Cuando se le acaban las tipicas, se hace un analisis y descubre que le falta algun mineral basico en su organismo. Y al final dice aquello de “yo es que trabajo y tengo familia”. En una misma temporada pueden aparecer 10 o 20 excusas distintas. Es increible. Y lo tranquilo que se queda.
En las fases previas de entreno y preparacion, cuando todavia no es necesario recurrir a ninguna excusa, el flipatleta es mas poeta, mas  sentimental. Dispone de un amplio catalogo de citas epicas. Suele decir aquello de “solo se que no se donde esta mi limite” o aquello otro de “no te rindas nunca, nunca jamas”. Tengo una anecdota de hace poco. Con esto de la jodida crisis, uno que pierde el trabajo, momentos de  bajon, de desesperacion, de replantearse el futuro. Le ves un dia leyendo un libro titulado “Cambio de vida. Como me hice rico”. Veridico. Sin mas, no viene al caso mi opinion sobre los libros de automotivacion, liderazgo, … y los flipaos que los leen.
Ademas de por los libros que lee, al flipatleta le reconoces porque no puede entrenar los dias de tormenta. Con la electronica que lleva encima le caen todos los rayos. Se mide el pulso, la cantidad de oxigeno que procesa, los wattios que genera, y hasta el coeficiente aerodinamico de sus orejas. Ha probado ya el plato ovalado, y tiene ganas de probar uno cuadrado. No duerme. Tiene que procesar los datos de cada entreno y no duerme. Saca graficas y mas graficas, resume los datos y los compara. Suelen ser curiosas las conclusiones a las que llega, ya que a pesar del metodo cientifico, de las horas que mete, y de la pasta que se gasta, siempre aparece una variable no controlada que le putea. Siempre. Un sinvivir, vamos. Es tipica una frase de este estilo: “jueeeeee, como es posible, si he mantenido los wattios y las orejas sin desplegar durante toda la carrera. No entiendo lo que ha pasado. Seguramente tengo el powertapp descalibrado”. Porque el tema de los wattios es mundial. Ahora que se ha puesto de moda medir la potencia. No entiendo como se podia entrenar hasta que aparecieron los medidores de wattios. Sin duda, va a revolucionar el triathlon. Y el mundo de las energias renovables. Fuera los parques eolicos y los parques solares…. conectemos a los flipatletas al tendido electrico durante las pruebas. Celebremos las pruebas en ciudades con tranvia y aprovechemos los tendidos del tranvia para conectar a los flipatletas. Con la energia y potencia que dicen algunos que generan, se podrian abastecer barrios enteros.
Y siguiendo con la tecnologia punta, que daño han hecho tambien al triathlon las medias de compresion. El flipatleta se las calza tres dias antes de la pueba y no se las quita hasta una semana despues. En pruebas de cierto nivel, tipo Challenge, generan cierto espectaculo. Se pasean por el centro de la ciudad con aire de triatleta. Merece la pena sentarte en una terraza y observarles. Que, por otra parte, es lo que les gusta. Que les miren, que les reconozcan. Ojoooo, que soy triatleta. Pero…. no se daran cuenta del ridiculo que hacen?? Despues de la prueba, se calzan tambien la camiseta de finisher para dar el paseito. Tiene un ligero inconveniente, y es que una vez en sus casas, tienen que dormir 3 dias haciendo el pino para que la sangre les vuelva a bajar a las piernas. Y viendo la cara de estreñimiento y seriedad que llevan muchos flipatletas en la bici, estoy casi convencido de que muchos llevan otra media de compresion en el pakete. Es que no se entiende muy bien el careto que gasta la gente. Tambien podria ser una cuestion de indigestion. El carbohidrato y la famosa carga de carbohidrato. No es posible que la gente sea capaz de asimilar tanto macarron. No me lo creo. Una semana antes de una prueba el flipatleta empieza con la carga de carbohidrato. Tengo ganas de que alguno comente no solo la carga, sino tambien la descarga. Porque la descarga tiene que ser brutal. Y de esto nadie habla. Macarrones supersonicos. Igual por eso alguno te pasa como incendiao en la bici. Descarga supersonica de carbohidrato. Y prefiero no hablar del tema de la hidratacion. Tanto gel, tanta bebida isotonica, tantas sales y tanta historia. Para esto yo he encontrado una solucion mas practica. Me bebo sin querer uno o dos litros de agua en el sector de natacion y tengo sal para 3 o 4 carreras. Al final te ahorras tambien un dinerillo.
Tecnologicamente, y como contrapunto, encontramos otro especimen. El navarro. Este me gusta mas que el flipatleta. Pura esencia. Se rige por una maxima tan antigua como efectiva: “mariconadas las justas”. Es un tio simple y sencillo. Pero muy brutico. Se la soplan los wattios, pulsometros y demas mariconadas. Puede meterse un besugo y 3 cubatas la noche antes de un triathlon, para acabarlo despues sin despeinarse. Desgraciadamente, se es o no se es (to be or not to be). Esto no se entrena ni se consigue. Nosotros tenemos dos. Se les distingue facilmente. Son los de la bici de hierro con los cambios en el cuadro.
En cuestion de reglamentacion, el flipatleta tambien esta a otro nivel y se considera lo suficientemente ilustrado para criticarlo todo, que si el agua esta fria, que si esta caliente, que si nadie ha medido la temperatura, que si hacen drafting, que si no hacen, que si las boyas estan mal puestas, que si los jueces son tuertos, … Y es curioso, porque nunca ves a los buenos criticar nada. Por ejemplo, si preguntamos a los 5 primeros del challenge de Vitoria sobre la modalidad de relevos… seguramente se la sople. El flipatleta, sin embargo, se encuentra inmerso en la discusion filosofica: “se puede considerar triathlon a la modalidad de relevos???” Es gracioso simplemente pensar en la causa. Quizas no puede aguantar que el publico vea su cara de sufrimiento en el marathon junto al semblante fresco y sonriente de un relevista. Quizas le putea sobremanera que el publico no pueda distinguir a un verdadero iron-man de un simple relevista. Piensa que se esta engañando al publico???, no sera un trauma infantil, cuando tambien le engañaban en la cabalgata de reyes???.
Y, dicho todo esto, no me queda mas que adjuntar un sencillo checklist para el que tenga dudas acerca del tipo de triatleta que es:
Pregunta 1: Tienes licencia de profesional?
SI – entonces eres un triatleta profesional
NO – Pasa a pregunta 2
Pregunta 2: Has nacido en navarra?
SI – entonces eres navarro
NO –Pasa a pregunta 3
Pregunta 3: Reconoces que eres un globero?
SI – entonces eres un globero. Ganes o pierdas, disfruta del triathlon, campeon.
NO – Flipatleta, eres un jodido flipatleta. Da igual, no lo pienses, no tienes remedio. Pasa a preguna 4.
Pregunta 4: De verdad crees que no eres un flipao?? Te resistes a pensar que eres un flipatleta?? A ver con esta pregunta si caes. Has corrido algun triathlon con el tritraje de la seleccion española sin ser profesional?? Has caido, jeje, eres un autentico flipao.
Bueno, nos vemos la temporada que viene. Voy a ver si me agencio unas medias de compresion, un medidor de wattios y un plato ovalado. Y para los poetas y sentimentales, recordad otra cita epica que os puede venir bien en los duros entrenos que nos esperan este invierno: “digan lo que digan, los pelos del culo abrigan”. Salud y a entrenar fuerte, flipaos.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Fuerza de voluntad algo floja

Son las 3 de la mañana y tengo ganas de dar por culo.


Mirad esa tira “cómica”. ¿No os sentís identificados? La mayoría deberíais.

¿Por qué? Bueno, pues porque sois el vivo reflejo del yonki del teléfono y las redes sociales.

Os llenáis la boca (virtual) de palabras bonitas. “Dile a alguien que le quieres porque mañana podría ser demasiado tarde” rezan vuestros muros. ¿Cuántos les habéis dicho a alguien que le queríais sin esperar nada a cambio? ¿Sin esperar un “yo también” como respuesta?

¿Y de las metas de la vida? “Yo quiero trabajar de tal cosa”. ¿Qué esfuerzo real le habéis dedicado, los que en épocas de exámenes no os desengancháis de nada, no os perdéis una juerga y vais al examen morenos color caoba? ¿Dónde está vuestro esfuerzo y dedicación?

“Hay que ser fuerte en la vida”. Muy bien, muy bonito. ¿Qué haces tú por tu vida, más allá de la autocompasión? Nadie va a arreglar tu vida. Vas a contar con todo el apoyo que necesites de la gente que verdaderamente va a estar ahí. Pero el camino lo tienes que andar tú. Y ahí estás, parado, lamentándote de ti mismo.

¿Qué a mí me salen las cosas bien? Pues claro que me salen bien. Cuando tengo que estudiar, estudio, no hago el idiota por internet. Cuando tengo que superar un obstáculo, me apoyo en mis amigos, no relego en ellos la responsabilidad. Y sí, he sido tan idiota de decirle a alguien que le quería sin esperar un “yo también” a cambio. Y me he llevado cada respuesta que ni os la cuento, que bastante ridículo he hecho ya.

¿Quieres seguir lamentándote? Bien. No te voy a quitar yo ese dudoso placer. Pero recuerda: si no consigues lo que quieres (ser feliz, sacar unos estudios, lo que sea), la principal razón eres tú. Y esto os lo digo a pocos días de saber si soy licenciado o no. Porque si hay algo que estoy seguro que me ha llevado hasta aquí soy yo. Me he apoyado en amigos y familiares, pero a veces la decisión difícil es simplemente decirle a alguien “necesito ayuda con esto”. Pero claro, eso conlleva al hoy por mí, mañana por ti, que no nos va tampoco demasiado…


En fin, son las 3 de la mañana y no puedo dormir. No es buena hora para escribir.